Olvidaste la pluma negra y roja esa que tiene un anzuelo sin usar. Olvidaste la serpiente silenciosa, esa que quiso morderme y la tuve que encerrar. Olvidaste tu camisa desgarrada y ese traje tan extraño en mi placard. Olvidaste nena en casa casi todo, olvidaste casi todo pero nena quiero más.
jueves, 8 de octubre de 2009
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